SAGO MIGUEL
30/7/52 + 15/7/23
No podemos escribir sobre la semblanza de alguien que no está entre nosotros…
Miguel Ángel Sago está. El flaquito está siempre entre nosotros.
Donde quiera que vayamos, en su casa, en la Villa, en el CPK, en la casa fraterna de Carlos Paz, por eso “del destino universal de los bienes”… en fin, en todos lados se siente su voz potente, casi como un grito…es su saludo.
Está y estará en todos esos lados, nunca pasó desapercibido.
El gesto del saludo ampuloso, de la sonrisa franca y permanente y del abrazo sincero y fuerte no pasa así nomás… está Miguel hablando y saludando…pero no queda allí la cosa, Miguelito es “rey” porque los vínculos son su deleite y su alegría. Ese es su combustible. Y para lograr su cometido final le une su asombrosa memoria, haciendo así un combo perfecto para un “vínculo perfecto”, que él bautizaba como “una panzada de vínculos”.
A la Fede se la tomó muy en serio, hacía propuestas de toda índole, y si no se tenía en cuenta , arremetía de nuevo a los hermanos de curso, a los asesores, a los consejos… no se quedaba en paz hasta que se entendiera su inquietud.
Si podemos poner en “negrita” tantos temas del programa de formación de la Fede , que a Miguelito le “quitaban” el sueño, nos asombraríamos: la aspiración al espíritu de los consejos evangélicos; la Santa Misa como escuela del más alto Amor; la forma más genuina de la Alianza filial de nuestro “seguimiento al P. Kentenich ”como matrimonios (que al fin lo compendió en un rito); la Epístola “Perlonga”; y tal vez la última era encontrar un cauce de comunicación sostenida entre los federados para tratar temas y reflexionarlos, como lo fue la “Lista “Nazareth”, en su momento, que él tanto amaba y alimentaba.
Fue un “visionario” y se empecinó en encontrar la versión de Cañamazo para aplicar a las comunidades oficiales, que por fin salió a la luz en lo que hoy llamamos “Fogón de Hoerde”.
Por todo eso y mucho más es que a Miguelito se le suma otro título….el de apasionado…
Siempre apuntó alto, siempre consiguió muchas cosas.
No podemos imaginarlo callado, en silencio, distraído. El no habla, grita, se mueve y consigue llevar sus ideas.
Adquirió la Fe de grande, y grande fue su Fe, porque la conquistó, nadie se la impuso.
Con Silvia se complementaban, ninguno pasaba por encima del otro; estaban al lado luchando desde el inicio de su matrimonio, por un proyecto “ambicioso “ de familia.
Su ideal matrimonial los pintaba de cuerpo entero: querían ser “Buscadores de la verdad” y fueron conquistando una familia amplia y generosa (6 hijos), donde la consigna era criar a los suyos en una atmósfera de libertad.
Lucharon mucho para conseguir lo que lograron, lamentablemente el sueño de la casa propia les llegó en esta última etapa y que se predisponían a disfrutarla…
Queridísimo hermano! Gracias por regalarnos a manos llenas tu originalidad, tu mismidad!
Descansa tranquilo que el buen Jesús nos está preparando las alegrías de la Resurrección!!
Con todo nuestro amor y reconocimiento te abrazan y bendicen tus hermanos de curso “Presencia del Padre, garantía de la misión.”
Alegre, espontaneo, siempre logrando vínculos con el que se encontraba, memorioso, recordaba cada momento vivido en la historia del curso y de la Fede.
La aspiración al espíritu de los Consejos Evangélicos, la forma mas genuina de la Alianza Filial de nuestro “seguimiento al Padre Kentenich” como matrimonios (al final lo comprendió en un rito)
Lo último de sus anhelos fue encontrar un cauce de comunicación sostenida entre los federados para tratar temas y reflexiones
Fue un visionario y logró encontrar la versión de Cañamazo para las comunidades oficiales en lo que es ahora el Fogón de Horde.

