Hoerde y la Fundación de la Federación Apostólica de Schoenstatt
¿Qué es Hoerde?
Hoerde (19 y 20 de agosto de 1919) es el punto de partida de la Federación Apostólica de Schoenstatt. Allí, un grupo de jóvenes soldados que habían vivido la fe en medio de la Primera Guerra Mundial decidió continuar la obra nacida en el Santuario, asumiendo por sí mismos la responsabilidad de dar forma a una nueva comunidad.
1. Contexto histórico
Durante la Primera Guerra Mundial, los congregantes soldados demostraron la fuerza del mensaje del 18 de octubre de 1914 mediante:
• Comunidad viva en el frente
Formaron grupos, se animaron mutuamente y ofrecieron su vida y deber diario como aporte al Capital de Gracias.
• Espíritu apostólico
Invitaron a otros compañeros a unirse. En 1915 ingresaron los primeros “externos” y en 1916 nació la revista Mater Ter Admirabilis (MTA), que difundió el mensaje a miles.
Héroes como José Engling marcaron este tiempo con una entrega ejemplar.
Al terminar la guerra, estos jóvenes buscaron continuar la misión. Así nació la Jornada de Hoerde, donde dieron el primer paso para organizar la futura Federación Apostólica.
2. La Jornada de Hoerde
El Padre Kentenich, fiel a su pedagogía, no participó para que los jóvenes asumieran responsabilidad real:
“El hombre nuevo tiene que asumir responsabilidad; tiene que ser autónomo.”
En Hoerde se establecieron las bases espirituales, comunitarias y apostólicas que darían origen a la Federación.
3. Desarrollo después de Hoerde
• Fundación de la Federación Apostólica (1920)
El Padre Kentenich retomó el acompañamiento directo: envió lineamientos, organizó jornadas y recibió apoyo pleno de los Pallottinos, que pusieron el Santuario y la Casa Antigua al servicio de la nueva comunidad.
• Surgimiento de la Liga e Institutos
Entre 1920 y 1965 surgieron los demás “pisos” del Movimiento:
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Liga Apostólica (1920)
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Federación Femenina (1920)
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Hermanas de María (1926)
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Hermanos Marianos (1942)
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Sacerdotes Seculares y Señoras de Schoenstatt (1944)
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Instituto de Familias (1963)
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Padres de Schoenstatt (1965)
• Crecimiento de la Federación
La Federación se expandió rápidamente por diversas diócesis. Para 1923 tenía más de 750 miembros.
Los primeros federados vivían la consigna:
“La Federación soy yo”.
4. Identidad y misión de la Federación
Finalidad
Formar apóstoles laicos y líderes católicos, unidos a la Iglesia, con fuerte espíritu comunitario y mariano.
Rasgos principales
• Comunidad viva
La vida comunitaria estrecha es esencial: informes mensuales, acompañamiento espiritual estable y pertenencia permanente a un Curso de vida.
• Espíritu de jefe
No se trata de cargos, sino de carácter: firmeza interior, fidelidad a los ideales y capacidad de inspirar a otros.
• Apostolado permanente
La misión comienza en el hogar y se proyecta a la Federación, la Iglesia y el mundo.
Meta: “Conformar marianamente el mundo en Cristo”.
• Libertad y espíritu moderno
Vínculos sólo cuando son necesarios; libertad interior y magnanimidad como estilo.
• Inserta en el mundo
No es vida conventual: la Federación actúa desde la vida cotidiana, transformando el ambiente.
• Con la Iglesia
Schoenstatt quiere ser corazón vivo de la Iglesia, en estrecha unión con su misión.
• En el espíritu de los Consejos Evangélicos
Obediencia, pobreza y castidad vividas desde la espiritualidad laical.
• Profundamente mariana
Cada federado está llamado a ser “acentuadamente mariano”.
• Desde Schoenstatt
La vinculación al Santuario es fuente, hogar y garantía de fecundidad.
5. Exigencias de la vida federativa
Ámbito ascético
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Horario espiritual diario
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Examen particular
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Confesor estable
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Cuenta mensual del progreso espiritual
Ámbito comunitario
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Informe mensual al jefe de grupo
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Pertenencia permanente a un Curso
Ámbito apostólico
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Compromiso apostólico constante en todos los ámbitos posibles
Estilo de vida
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Costumbres que reflejen el espíritu de los Consejos Evangélicos
