ANGELITA REITANO
Mi querida Angelita falleció el 8 de febrero de 2006. Desde que nos conocimos en noviembre de 1985, sentí hacia ella un profundo cariño y admiración. Junto a nuestros maridos iniciamos en 1986 el camino de la Federación de Familias, el 3er Curso, “Signo del Padre, alegres forjadores de familia”.
Veinte años de una cercanía profunda. Mientras pasaba el tiempo íbamos conociendo nuestras historias. Era “la confesora” del Curso. Cualquier alegría o tristeza sabíamos de un espacio donde siempre seríamos escuchado.
El centro de su vida eran su marido y sus siete hijos. Familia ejemplar. Madre pendiente de cada detalle. Guapísima en su hogar, casa impecable y mesa sabrosa. Empezaron a construir su casa en un lote grande, con el mínimo de habitaciones y la fueron agrandando a medida que llegaban más hijos.
En su vida no faltaron alegrías ni sacrificios. Siempre cercanos y abiertos a la guía del Padre Ángel, el Padre Gonzalo y el Padre Claudio Giménez.
Muy unidos con Rubén, su entrega a la Federación fue sin restricciones. Conmigo fue siempre muy especial, siempre guiándome y dándome consejos muy sabios.
Sufrió mucho con su enfermedad y casi al final de su vida me confió: “y que me hablan de la Inscriptio”. Tuve la bendición de llegar a su casa justo en el momento en qué falleció. Pude acariciarla y agradecerle por una vida tan entregada. ¡Gracias, amiga del alma, sé que me sigues cuidando desde el cielo!
Carmelita Day

