MARIO PALADINI
Esta semana que pasó, un hermano muy querido de la Obra Familiar regresó a la casa del padre.
Mario Paladini, para quien no lo haya conocido, reunía muchas cualidades que sólo las tienen las personas nobles: buen hijo, fiel esposo, padre abnegado, médico de vocación, hermano de curso por elección.
Junto a su esposa, Ana María y sus hijos Mario José, Nicolás e Ignacio formaban una hermosa familia que vivió Schoenstatt.
Amaba la naturaleza y la sencillez, le gustaban los deportes y los momentos con amigos.
Los congresos y la profesión lo demandaban a menudo, pero siempre dispuesto a darlo todo cuanto se le pedía.
Hace diez años comenzamos el camino juntos en la Federación de Familias, integrando el curso 21, donde compartimos un camino espiritual y comunitario único. Afianzamos lazos tan fuertes que hasta el dolor que llegó hace un tiempo, nos hizo conocer de cerca su entrega incondicional a la voluntad del Padre Dios.
Supo aceptar su cruz, en silencio y con humildad. La aceptación de su enfermedad fue para nosotros un ejemplo de libertad….siempre nos decía…. “de qué se preocupan?”… él comenzó a ver distinto, con los ojos de Dios….nos dimos cuenta que caminaba en otra dimensión, de la mano de la Mater…estaba viviendo con nosotros pero caminaba en el cielo.
Por eso queremos ofrecer este pequeño pero sincero homenaje a Mario que nos acompaña desde el paraíso.

