Con una misa celebrada el domingo 31 de mayo en el Santuario de San Isidro, los jóvenes del Curso 41 — Instrumentos de Alegría — sellaron su consagración perpetua en un momento lleno de fe, emoción y comunidad.







La jornada comenzó con la celebración eucarística en el Santuario de San Isidro. Entre los momentos más emotivos de la misa estuvo el encendido de las velas, gesto con el que quedó oficialmente sellada la consagración perpetua del curso.
Para ese momento especial, el Curso 41 invitó a José y Florencia Bonorino — del Curso Luz (7) — a encender las velas. Padres de Gonzalo Bonorino, integrante del curso, su presencia unió generaciones en un mismo acto de fe.
También hubo otro gesto muy emocionante: los Ricciardi del Curso 1 nos regalaron su “mano del Padre”. Se los puede ver en las imágenes a los Lorenzo y Ana García Sanmartino con Lucho y Male Mundula, y todos nosotros, C1 y C41 rodeándolos.





Finalizada la misa, la celebración continuó con un festejo compartido en San Isidro, donde el Curso 41 pudo reunirse con familiares y amigos para festejar este hito en su camino de consagración.

