Un hito fundacional para Schoenstatt
El 31 de mayo de 1949, en el Santuario de Bellavista (Chile), el Padre José Kentenich pronunció una plática que marcaría el inicio de una nueva etapa en la historia de Schoenstatt. En ella presentó la misión que la Familia de Schoenstatt estaba llamada a asumir para la Iglesia y el mundo: contribuir a superar el pensamiento mecanicista y promover una visión orgánica de la vida, centrada en Dios, la persona y las relaciones humanas.
Este acontecimiento, conocido como el Tercer Hito de la Historia de Schoenstatt, representa el compromiso de la Obra con una profunda renovación espiritual y cultural, y el comienzo de lo que el fundador llamó “la historia del nuevo Schoenstatt”.
Una invitación a redescubrir el espíritu profético del 31 de mayo y su vigencia para los desafíos del mundo actual.
A más de siete décadas de aquel acontecimiento, el mensaje del 31 de mayo conserva plena vigencia. Frente a los desafíos de la Iglesia, la sociedad y nuestra propia vida, somos invitados a renovar nuestra confianza en la Alianza de Amor, dejándonos transformar por María para vivir con coherencia, valentía y esperanza. Como enseñaba el Padre Kentenich, aun cuando la misión parezca superar nuestras fuerzas, seguimos creyendo:
“La Madre cuidará perfectamente”.
Que este hito nos impulse a comenzar cada día de nuevo, guiados por el Espíritu Santo y comprometidos con nuestra misión.
¡Que nuestro Padre y Fundador, profeta de nuestra Alianza que transforma, nos guíe en este camino de audacia, de amor y ardor por la misión!

